El Festival de Cine de Jerusalén vivió anoche uno de sus momentos más esperados con la presencia de Mohsen Makhmalbaf. Este conocido director iraní en el exilio y exponente de la lucha contra el régimen islámico de su país, presentó su nueva obra ‘El jardinero’.
El hecho que trate de la comunidad Bahai -perseguida en Irán- y haya sido filmado en Israel (en parte, en los impresionantes jardines en Haifa) aumentará la hostilidad de los jerarcas iraníes hacia su persona y obra.
«Quise demostrar que se puede trabajar con el llamado ‘enemigo’. A Irán no les gustan los Bahai y dicen que es una religión inventada por Israel», contó ayer el director iraní, aclamado por el auditorio israelí, confesando que desea «volver hacer películas en Irán pero hoy es imposible».
«Estoy muy contento de estar en Jerusalén. Para mi, tiene mucha importancia. Traigo un mensaje de paz del pueblo iraní. Debemos conocernos unos a otros a través de literatura, el cine y la cultura para que no haya ningún motivo de una guerra entre nosotros», sentencia en la ciudad que le ha adoptado sin pensárselo dos veces.
Un iraní en Jerusalén
11/Jul/2013
El Mundo, España, Sal Emergui